Mi padre no era “oficinero”

Se acabó. Ya no habrá más niños pasando vergüenza en el colegio cuando la profesora les pregunte de qué trabaja su padre y tengan que responder “oficinero”, porque no aprendieron a pronunciar la coartada falsa que les daban en casa. Se acabaron las penurias para secar el uniforme al salir de la lavadora, porque hay un comando en la ciudad y nos da miedo colgar una diana en el tendedero. No hará falta llevar una segunda gamuza en el coche con la que evitar que a mi padre se le manchen las rodillas cuando se agache a comprobar los bajos del coche. Y mi madre no sufrirá más el instante que va desde la noticia de una explosión hasta la confirmación telefónica que te dice: “No ha sido a mí”.

Toda precaución era poca cuando sabes que una banda de asesinos te puede estar pisado los talones. Tuvimos suerte, pero en el camino quedaron 829 familias destrozadas por culpa de unos cobardes incapaces de defender lo que creían sin tener una pistola en la mano.

Ayer, ETA anunció que su locura no se prolongaría más. Lo hicieron con su habitual iconografía y su retórica bélica, diciéndose a sí mismos que estaban ante una “oportunidad” a la que se había llegado por su esfuerzo y mediante los cadáveres apilados. No les culpéis: a falta de tener la razón, sólo les queda engañarse a sí mismos.

La verdad es que han sido derrotados. Se han rendido ante todos aquellos que alguna vez os pintasteis las manos de blanco; ante quienes aguantasteis aguaceros en la calle para mostrar una repulsa silenciosa; ante quienes decidisteis que vuestra vocación (periodística, militar o policial) valía más que la amenaza de un miserable encapuchado.

Ayer, 20 de octubre de 2011, España ganó “su” mundial. Y esta vez, los responsables no fueron 11 señores a los que no hemos conocido jamás. Ahora, de verdad, la victoria es nuestra y no deberíamos tener reparos en sentirnos responsables.

Señorita Amparo, si lee usted esto, que sepa que mi padre no era “oficinero”, sino militar. Teníamos miedo. Pero ya no.

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4 comentarios to “Mi padre no era “oficinero””

  1. xosé Says:

    Una buena noticia para todos excepto para la caverna mediatica que la ha encajado muy mal.
    Tampoco están a la altura los que presiden asociaciones o representan a las victimas, da náuseas escuchar sus declaraciones, cuando deberian de estar muy contentas por que ETA no siga matando. pero no lo estan.¿en que les perjudica?.

  2. RAFAEL FERNANDO NAVARRO Says:

    Un abrazo, querido Marcos. Para tí y para tu familia. Sobre todo para ese querido “oficinero” que ya puede ser militar. Y gracias por tus escritos llenos de ternura y picardía.

  3. ermi Says:

    la noticia que cualquier periodista sueña dar y tú has sido uno de ellos , espero también que se haga realidad y puedas seguir escribiendo sobre ello. muy emotivo, gracias por recordar…..

  4. O.V. Says:

    Me he emocionado con esta entrada. Bravo, Marcos.

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