De Res Publica

Organización del Estado cuya máxima autoridad es elegida por los ciudadanos o por el Parlamento para un período determinado.

Esta es la definición de República, según nuestro diccionario. Ni más, pero sobre todo, ni mucho menos.

El ser republicano, ¿implica necesariamente ser de izquierdas? Pues sí y no. Francia es una república y allí gobierna la derecha. Estados Unidos también es una república y hasta hace bien poco los neocon ocupaban el poder. En España, sin embargo, ser republicano sí implica ser de izquierdas. La culpa la tiene el maldito diccionario, desde luego.

República, etimológicamente, viene de los vocablos latinos res (cosa) y publica (del pueblo). Es decir, absolutamente toda la vida del Estado bajo el que vivimos es organizada y dirigida por el pueblo. Y el pueblo, en su naturaleza, es de izquierdas, aunque él no lo sepa. Y el simple hecho de elegir o no a la máxima autoridad del Estado implica una legitimación absoluta del pueblo como factor soberano.

Es cierto que el Rey es un señor muy simpático. Un afable viejecito que se tropieza y que, desde hace diez años, está más sordo que una tapia. Pero son cualidades que no justifican que cobre 8’9 millones de euros cada año para gestionar “su casa”, al tiempo que todo le sale gratis. Vaya dios a saber qué carajo hace con tanto millón cada año. El pueblo no puede saberlo porque no somos una República, y no somos una República porque tenemos Rey.

Si de verdad entendiésemos lo que supone ser una República, hoy saldríamos a la calle, como hace 79 años. Y colgaríamos carteles de “Se traspasa” en el Palacio de Oriente, como hace 79 años. Y las calles brillarían de banderas tricolores, como hace 79 años. Y el Borbón, como hiciera su abuelo hace 79 años, haría las maletas y viajaría bien lejos, a gastar el dinero que con tanto celo ha ocultado durante este tiempo.

Pero no sabemos qué es una República. Aquella maravilla que los españoles votamos hace casi 80 años ahora sólo es un recuerdo maltratado y desfigurado. Los fascistas tuvieron 40 años para apalearlo y escupirlo, de manera que ahora se nos presenta como un monstruo deformado que quemaba iglesias y violaba monjas.

¿40 años he dicho? Falso. Hoy día siguen haciéndolo. Las botas militares se han transformado en calcetines blancos a la vuelta de Bombay. La cachiporra del régimen se ha convertido en una torre de emisión, sita en Pozuelo. Ya no hay NO-DO que valga ni bibliobuses de la sección femenina. Intereconomía ha tomado el relevo. Y,  a veces, uno tiene la impresión de que están ganando la batalla.

En Intereconomía, programas como España en la memoria invita en directo a Blas Piñar, decrépito fascista líder de Fuerza Nueva, para comentar los tiempos en que sus chicos desfilaban por las calles en el inpass de la Transición. “¡Qué tiempos aquellos, don Blas!”, exclama el presentador, en éxtasis masturbatorio-ideológico.

Mientras, esta mañana, se podían leer sms de los espectadores de este calado:

A la cárcel todos los rojos por crear la guerra civil y sus crímenes. Justicia histórica por igual.

Montaremos un comando antibolchevique para enterrar de una vez la guerra de 1936.

(Hablando sobre Garzón): En Italia han hecho volar como los ángeles a algunos jueces (por los magistrados asesinados con coche bomba por la mafia). ¿Tendrá alas su señoría?

No tenemos prisa. Ellos tienen a Franco, a Primo de Rivera y a los patanes de Intereconomía. Nosotros a Unamuno, a Delibes, a Lorca…

Bonus Track

Ilustración de Mikel Casal

En defensa de la República, una fabulosa tribuna en Público de la periodista Lidia Falcón, con la que aprenderéis mucho más de lo que podáis leer aquí.

Etiquetas: , , ,

3 comentarios to “De Res Publica”

  1. oscar Says:

    Egunkaria: hablan en euskera… lo cierran
    El Jueves: se burlan de los príncipes… secuestrado
    Intereconomía, por apología del franquismo… libertad de expresión…

    Es indignante

    • Marcos Paradinas Says:

      Madre mía, Óscar. No hay día en que piense en la República y no me acuerde de nuestra discusión en la estatua de Molly Malone. Bien es cierto que, si ahora podríamos estar perfectamente de acuerdo, aquellos eran otros tiempos…

  2. xosé manoel Says:

    Excelente post. La Republica, la idea de República vive en los corazones de muchos de nosotros. Algún día… yo no lo veré… tal vez logremos darnos cuenta de lo obsoleto que es para un Estado mantener al rey y su Corte, silenciosa… de momento, pero Corte al fin.

    ¡viva la República!.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: